10 Maneras en que las Pantallas Táctiles Interactivas Mejoran la Educación

Pantallas tactiles interactivas en la industria de la educacion estan determinadas a hacer cambios imprecendentes en la manera en que lo maestros enseñan y en la manera en que los alumnos interactuan. Las razones para utilizar pantallas interactivas en salones de clases van desde pizarras para potenciar la participacion y el desarollo a la eficacia de el administrador y el maestro.Ambas tienen beneficios increibles para el sector educativo.

Lee la lista completa en que pantallas interactivas pueden mejorar el prospecto de los estudiantes y la efectividad del salon de clases. 

No existe una respuesta universal sobre las soluciones ideales de pantallas para el aula. Por suerte, las escuelas tienen opciones. La mayoría de las aulas obtienen beneficios (enormes) con al menos una pantalla táctil interactiva. Muchos descubren que disponer de más de una pantalla es ideal en aulas flexibles que maximizan el aprendizaje activo.

Las pantallas táctiles interactivas, que algunos las llaman televisores inteligentes de pantalla plana, ofrecen muchos beneficios. A continuación se indican diez de las principales ventajas de utilizar una pantalla táctil interactiva en la escuela.

1. Respalda el aprendizaje activo

Las pantallas táctiles interactivas tienen una capacidad inherente de reforzar el aprendizaje activo (siempre y cuando los docentes las utilicen no solo para mostrar videos y diapositivas). Es una de las mayores ventajas que estos dispositivos dinámicos aportan al aula.

Como su nombre lo indica, el aprendizaje activo es el aprendizaje a través de la participación en el contenido. Implica involucrarse en el proceso de aprendizaje. Para los educadores experimentados, no es de extrañar que funcione tan bien. Innumerables actividades facilitan el aprendizaje activo. Muchas —si no la mayoría— experimentan mejoras cuando los instructores y estudiantes utilizan pantallas táctiles interactivas.

Colaboración. Los estudiantes que trabajan en conjunto, sistemáticamente, encabezan la lista de enfoques de aprendizaje activo. Las pantallas táctiles interactivas son magistrales a la hora de posibilitar la colaboración. Las capacidades multitáctiles permiten que varios estudiantes, como equipo, manipulen el contenido en la pantalla, lo cual es perfecto para generar ideas. Presente. Analice texto o imágenes. Trabaje en un experimento. O participe en un juego de aprendizaje. (Todo lo cual, por cierto, son actividades recomendadas para el aprendizaje activo). Agregue un software de colaboración y los estudiantes podrán transmitir y compartir contenido desde sus asientos. Mejor aún, utilice una pantalla táctil interactiva que viene incluida y lista para usar de inmediato. U ofrezca capacidades seguras basadas en la nube.

Colaboración

Demostración. Cuando los estudiantes muestran, explican y enseñan, sus mentes participan de forma activa en el proceso de aprendizaje. Llévelo a cabo en una pantalla interactiva grande y los beneficios se incrementarán. ¿Tiene que demostrar un proceso? Acérquese a la pantalla táctil interactiva y realice un diagrama. Cree una presentación con sus compañeros de equipo y preséntenla juntos en la pantalla grande. Divídanse en grupos de trabajo para aprender sobre los diferentes aspectos de un tema, y luego enséñenlo al resto de la clase. Con una pantalla táctil interactiva, los estudiantes pueden extraer contenido de Internet, realizar anotaciones en la parte superior de las diapositivas para resaltar los puntos clave, añadir clips de video y audio, y mucho más. Los estudiantes son expertos en encontrar maneras creativas de usar la tecnología. Deles las herramientas. Indíqueles la dirección. Luego, deles libertad. Sus conclusiones lo sorprenderán.

Experimentación. Olvídese de tener que informar a los estudiantes sobre los resultados de un estudio científico. Las clases tipo cátedra pertenecen a la vieja escuela. El aprendizaje activo es fundamental para maximizar el aprendizaje de CTIM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Las materias de CTIM cobran vida gracias a las pantallas táctiles interactivas. Los estudiantes pueden dirigir laboratorios y llevar a cabo experimentos en la pantalla, resolver ecuaciones en equipo y compartir su investigación a través de la transmisión en pantalla (screencasting) para suscitar el debate en grupo. Pruebe Digital Frog para una opción más humanitaria y sin formaldehído. Explore el funcionamiento interno de las células con la aplicación iCell. O construya una torre con las actividades de Mosa Mack Science Design Thinking. Las opciones para aprovechar la interactividad de la pantalla grande son ilimitadas.

2. Desarrolla habilidades fundamentales de preparación

Las pantallas táctiles interactivas ayudan a que los estudiantes de todas las edades desarrollen habilidades fundamentales para la vida. Los trabajos de hoy en día y los del futuro exigen mayor adaptabilidad, resolución de problemas y pensamiento crítico. A fin de preparar a los estudiantes para la universidad y las carreras profesionales, es necesario que utilicen herramientas tecnológicas. Además, necesitan usar estas herramientas tecnológicas para el aula de manera que desarrollen dichas habilidades fundamentales.

Para mantenerse en pie en un mundo competitivo, los estudiantes necesitan ser capaces de pensar de forma crítica. Deben ser capaces de observar y analizar. Encontrar soluciones inteligentes a dilemas complejos. Necesitan ser capaces de responder preguntas de nivel superior que requieren reflexión y exploración. Necesitan aprender a preguntar por qué, qué pasa si y cómo analizar con detenimiento todos los aspectos de una situación.

Como se ha analizado previamente (y a continuación), las pantallas táctiles interactivas hacen todo esto y mucho más.

Desarrolla habilidades fundamentales de preparación

Las habilidades de colaboración son fundamentales. Los empleadores de hoy esperan que los empleados trabajen en equipo y colaboren de forma eficaz. El formato de clase tradicional “de uno a muchos” no fomenta estas habilidades. Las pantallas interactivas posibilitan el aprendizaje constructivista. Permiten que los estudiantes trabajen de forma conjunta para establecer conexiones y desarrollar conocimientos.

Para 2030, entre el 30 y el 40 por ciento de los empleos requerirán habilidades socioemocionales sólidas. La automatización está desplazando los puestos de trabajo que requieren tareas repetitivas. Los estudiantes de hoy se dedicarán a realizar los trabajos que las máquinas no pueden hacer, como comunicarse, gestionar personas y aplicar la experiencia. El uso de pantallas táctiles con los compañeros de clase ayuda a que los estudiantes desarrollen competencias de aprendizaje socioemocional (ASE): habilidades como la autoconciencia y autogestión, la conciencia social, las habilidades para establecer relaciones y la toma de decisiones responsables.

3. Mejora el entusiasmo y la participación

Los estudiantes en aulas que aprovechan una pantalla táctil interactiva participan más, prestan más atención y son más positivos en cuanto al aprendizaje. Los docentes a menudo informan que el aumento de la atención y de la participación son los principales beneficios de enseñar con tecnología de pantalla interactiva.

Este efecto motivador de las pantallas interactivas se observa en todos los niveles educativos. Muchas investigaciones demuestran los beneficios de las pantallas táctiles interactivas en la educación de la primera infancia. (Tenga presente que muchos investigadores todavía emplean el término “pizarra interactiva” o PI para todas las tecnologías similares). Entre los beneficios se incluyó un mayor rendimiento y participación, motivación y cooperación. Asimismo, los estudiantes fueron capaces de participar en la exploración y las actividades por periodos más prolongados. Se incrementó la concentración y la capacidad de atención durante las lecciones.

Un estudio reciente comparó los resultados de la enseñanza tradicional frente a la enseñanza con tecnología en alumnos de tres a seis años de edad. Cada uno de los tres grupos utilizó tabletas, pantallas táctiles interactivas u hojas de ejercicios en papel para aprender y practicar conceptos. Los resultados revelaron que los alumnos que utilizaron tecnología estaban más motivados. Asimismo, obtuvieron mejores resultados que los que utilizaron papel. Además, los docentes percibieron intensamente que los alumnos que utilizaron pantallas interactivas fueron los más motivados de los tres grupos. ¿Por qué la diferencia de entusiasmo entre el grupo de la tableta y el de la pizarra interactiva? Los autores concluyen que, probablemente, se debió al componente colaborativo.1

La PI permite que varios alumnos realicen las actividades al mismo tiempo, lo que los incentiva a interactuar entre ellos. Por ejemplo, analizaban las respuestas correctas y ayudaban con muy buena predisposición a sus compañeros si no las sabían. De esta manera, los beneficios del aprendizaje colaborativo se hicieron muy evidentes. Se experimentaron algunos de los factores clave informados para el uso de las PI (Wong, Russo y McDowall, 2012): (a) interactividad, que mejora el aprendizaje activo y no solo la recepción pasiva de información; (b) un gran tamaño, lo que facilita el trabajo colaborativo grupal; y (c) accesibilidad para los alumnos jóvenes que no han desarrollado habilidades motrices finas. Aunque los grupos que utilizaron papel y los que utilizaron tabletas también trabajaron en conjunto, la individualidad de las tabletas y la falta de motivación al trabajar con el papel no permitieron la misma clase de interacción que como en el grupo de la PI.

De manera similar, los alumnos de primaria estaban más motivados al utilizar pantallas interactivas. El efecto positivo de la tecnología interactiva fue significativo. El aprendizaje de los alumnos mejoró al igual que la calidad del entorno de aprendizaje. Además, las pantallas interactivas claramente aumentaron el entusiasmo por las lecciones.

Ahora pasemos a la educación superior. Los resultados siguen demostrando las cualidades cautivadoras de las pantallas interactivas. Un estudio realizado a estudiantes de primer año comparó las clases impartidas con y sin pantalla táctil interactiva. Los asignados a la clase “con” obtuvieron niveles más altos de “presión académica”, es decir, el grado en que les importa el rendimiento académico. Los investigadores concluyeron que la diferencia fue una correlación positiva importante.

4. Brinda feedback efectivo

Los estudiantes necesitan recibir feedback para saber si están por buen camino. Décadas de investigación han demostrado que menos instrucción y más feedback genera un mayor aprendizaje. De hecho, duplica la rapidez con la que aprenden los estudiantes.2

El profesor de Física de Harvard, Eric Mazur, fue uno de los primeros en descubrirlo. Sus estudiantes de Introducción a la Física estaban experimentando dificultades. Si bien tenían un buen desempeño en cuanto a la teoría, no lograban aplicar este conocimiento de otras maneras. El modelo de instrucción de pares del profesor los hizo recuperar el rumbo. Mazur les asignó problemas a los estudiantes para que analicen y después los debatieran en grupos pequeños. Escribió que esto brindó información frecuente y continua sobre el nivel de comprensión de los estudiantes. Mejoraron sus habilidades para resolver problemas, así como su comprensión de la materia, afirmó.

En este ejemplo, Mazur no utilizó una pantalla táctil interactiva, pero tranquilamente podría haberlo hecho. La tecnología educativa ofrece muchas maneras de crear feedback efectivo. Los debates en grupos pequeños reciben una inyección de creatividad cuando los estudiantes cuentan con tecnología a su disposición, ya sea un iPad, un Chromebook o una pantalla táctil. Los estudiantes que entienden de tecnología recurrirán a los dispositivos que tengan a su alcance para investigar, dibujar, diagramar, describir y defender. Durante estos debates, los estudiantes se proporcionan mutuamente feedback continuo sobre sus ideas y comprensión.

No todo feedback se genera de la misma manera. El feedback más efectivo es aquel que es oportuno y coherente. Se imparte con frecuencia y cerca del evento de aprendizaje. Las pantallas táctiles interactivas pueden maximizar el feedback efectivo. Utilícelas con aplicaciones de feedback formativo, como FormativeKahoot y Socrative. Logre la participación de los niños con aplicaciones de aprendizaje interactivo, como MathPlaygroundDuoLingo y Tiny Cards. Los estudiantes que trabajan con pizarras interactivas obtienen respuestas inmediatas que les informan cómo les está yendo. La acción rápida y la repetición les permiten volver a intentarlo. Al hacerlo, reciben información coherente y constante que es fundamental para convertir el feedback en aprendizaje.

5. Mejora la gestión del aula

Las pantallas táctiles interactivas pueden ser de gran ayuda para que las clases se desarrollen sin problemas. Por un lado, mientras más participen los estudiantes, menos probabilidades hay de que perturben la clase. Al hacer las lecciones más dinámicas, los estudiantes quedan intrínsecamente más cautivados por el contenido. (¿A quién no le gusta aprender con un juego, un video o un debate dinámico con anotaciones en pantalla?).

Por otro lado, las pantallas interactivas permiten usar ayudas visuales que no es posible pasar por alto. Los temporizadores visuales como Time Timer mantienen a los niños en sus tareas. Los ayuda a conceptualizar, manejar y visualizar el tiempo cuando realizan exámenes o se turnan. Las señales visuales de nivel de ruido logran que “pedir silencio” sea más divertido y le evitan al docente ser el villano. Dos opciones populares para probar son las aplicaciones Bouncy Balls y Too Noisy.

Por último, los docentes experimentados saben que desarrollar una comunidad cohesiva en el aula representa la mitad de la tarea de gestión del aula (o más). La pantalla táctil interactiva para el aula ofrece un espacio central alrededor del cual se puede construir dicha comunidad. Úsela para llevar a cabo sus reuniones matutinas. Mejor aún, permita que los estudiantes obtengan el papel de moderadores matutinos en la pantalla grande. Tómese un descanso de los tradicionales carteles de Estudiante estrella. Permita que los alumnos creen presentaciones multimedia para que se expresen de una manera nueva y dinámica. Desafíelos a que unan fuerzas con aplicaciones de juego cooperativo.

Mejora la gestión del aula

6. Crea una experiencia común

Cuando las escuelas implementan programas de aprendizaje “uno a uno”, es posible que los estudiantes terminen pasando mucho tiempo detrás de una pantalla, concentrados en sus propias actividades, lo que puede ser excelente para un aprendizaje diferenciado. Sin embargo, no es tan bueno para mantener la comunidad en el aula. Al desviar su atención a la pantalla interactiva, los estudiantes recuperan la mentalidad de comunidad. Ya sea que se trate del docente o de un grupo de alumnos que realizan una presentación, la pantalla crea una experiencia común.

Cuanto más utilice la pantalla táctil interactiva, más se convertirá en un punto de encuentro central, un medio visible que crea un terreno común para los compañeros de clase. Los proyectos colaborativos, las presentaciones y el aprendizaje con juegos son la solución perfecta. O bien, hagan una pausa grupal y descansen de las presiones del día. Intente infundir actividades de consciencia plena propuestas por la Iniciativa para escuelas de Calm. Incluso, la pantalla puede ayudar a crear una atmósfera comunitaria cuando los alumnos están concentrados en sus iPads o Chromebooks. Utilícela para mostrar escenas de la naturaleza o pase música acompañada por un reproductor de música visual.

7. Contribuye a una mayor inclusión

Las pantallas táctiles interactivas ayudan a que los docentes ofrezcan más oportunidades de aprendizaje a mayor cantidad de estudiantes. Las lecciones que acercan a los alumnos a la pantalla permiten que los estudiantes cinestésicos se levanten y se muevan. Los videos y las presentaciones multimedia atraen a los alumnos que aprenden por medios visuales y auditivos. ¿Y para los que aprenden mejor leyendo? Los docentes pueden capturar y guardar notas en pantalla y distribuir los archivos para que los revisen de forma independiente.

Contribuye a una mayor inclusión

La tecnología en el aula puede actuar como un nivelador excelente para los estudiantes con necesidades especiales. Las pantallas táctiles interactivas se integran fácilmente con la tecnología de asistencia, como subtítulos, resaltadores de texto y software de texto a voz. Los estudiantes que tienen dificultad para sostener un bolígrafo pueden escribir en la pantalla con el dedo o con una pelota de tenis. Los alumnos de aprendizaje temprano pueden trazar letras y formas. Los estudiantes avanzados pueden colaborar con sus compañeros en lecciones más complejas en la pantalla.

Es posible que los estudiantes con problemas de movilidad no puedan participar si la pantalla está montada en la pared. Puede ser difícil de alcanzar debido a la altura o puede que tenga obstáculos delante. Un elevador que cumple con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) y que posee una funcionalidad robusta contribuye a la accesibilidad. Busque el ajuste de altura y múltiples ángulos de inclinación, junto con la capacidad de colocarla completamente horizontal. Más opciones maximizan el acceso a más alumnos.

8. Mejora los resultados del aprendizaje

Estudiantes y docentes concuerdan: las pantallas táctiles interactivas son divertidas. Cautivan, mejoran la capacidad de atención y estimulan la participación de los estudiantes. Pueden ser una piedra angular excepcional para la cohesión del aula. También está comprobado que ayudan a los estudiantes a aprender más y mejor, y a tener una mejor capacidad para aplicar ese aprendizaje a medida que avanzan en sus vidas.

Sabemos que el aprendizaje activo funciona. Un metaanálisis de 225 estudios concluyó que reduce las tasas de reprobados en un 55 % en comparación con la recepción pasiva de información. También se demostró la gran cantidad de maneras en que el aprendizaje activo promueve el pensamiento de nivel más elevado, que es la base misma de las habilidades que más solicitan los empleadores.

También sabemos que las pantallas interactivas y el aprendizaje activo van de la mano, y que dichas pantallas táctiles dinámicas y versátiles facilitan innumerables aventuras de aprendizaje activo.

Las primeras investigaciones demostraron un aumento de 6 puntos cuando 85 docentes utilizaron pantallas interactivas en 170 aulas. Estos datos subieron a 26 puntos cuando los instructores utilizaron gráficos, cuadros, videos y otros elementos visuales para reforzar la información. El éxito se disparó hasta alcanzar un aumento del 31 por ciento en circunstancias óptimas. Al añadir los “reforzadores interactivos” y las votaciones con respuestas de la audiencia, el rendimiento de los estudiantes alcanzó los niveles más altos.3

Eso fue en 2009. Hoy en día, los docentes pueden aprovechar mucho más el potencial de aprendizaje que otorgan las pantallas interactivas. Las pantallas por sí solas ofrecen un nuevo nivel de capacidades colaborativas e interactivas. Súmelo a una plétora de aplicaciones avanzadas de aprendizaje interactivo, junto con un software sencillo para compartir contenido y sistemas de respuesta fácilmente disponibles. Todos brindan respaldo para un mejor aprendizaje en prácticamente cualquier programa de estudios.

9. Es fácil de implementar

Los departamentos de TI son grandes fanáticos de las pantallas táctiles interactivas, las cuales ofrecen grandes beneficios en comparación con las pizarras interactivas tradicionales y la tecnología basada en proyectores. Dado que son soluciones todo en uno, son más rápidas de implementar y, prácticamente, no requieren mantenimiento. Además, los docentes pueden comenzar a utilizar sus pantallas dinámicas con una capacitación mínima. Todo ello les permite ahorrar tiempo a los departamentos de TI y reducir los costos relacionados. Beneficios administrativos de las pantallas táctiles interactivas:

  • Solución todo en uno
  • Fácil instalación
  • Menos mantenimiento
  • Sin lámparas
  • Sin filtros o calibración
  • Mayor fiabilidad
  • Mayor vida útil
  • Bajo consumo de energía
  • Montaje en pared o en carro para compartir recursos
  • En general, sin pagos de licencia de software
Es fácil de implementar

10. Fácil de usar

Algunos docentes aman la tecnología educativa. Otros, no tanto. En general, los docentes de ambos bandos se entusiasman rápidamente con las pantallas táctiles interactivas. A menudo, las perciben como televisores de pantalla grande, lo que las hace accesibles de inmediato. Las funciones de pizarra les resultan familiares de aquellos días en que se usaban las pizarras estándar. El auge de los quioscos de pantalla táctil en restaurantes, tiendas y cines ha aportado otra cuota de familiaridad.

A medida que los docentes adquieren experiencia con la pantalla táctil interactiva, comienzan a beneficiarse de la gama completa de funciones. A menudo, los equipos de TI informan que después de una breve capacitación, la mayoría de los docentes se sienten cómodos con las pantallas. Algunos fabricantes de pantallas ofrecen seminarios web y capacitación en el sitio para ayudar a los educadores a optimizar el uso de las pantallas en sus aulas.

Los docentes que han usado previamente sistemas basados en proyectores suelen ser los más fanáticos de todos. En comparación con estos sistemas antiguos, las ventajas de las pantallas táctiles incluyen las siguientes:

  • Maximizan el tiempo de enseñanza; no hay tiempo de inactividad por lámparas quemadas o recalibración
  • Mayor confiabilidad para periodos más prolongados de clases sin interrupciones.
  • Se eliminan las sombras y los reflejos
  • Funcionamiento silencioso, sin ventilador
  • Las pantallas brillantes y nítidas permiten a los docentes mantener las luces encendidas.
  • Fácil montaje en carro para el uso compartido de los recursos (sin recalibración).

Referencias:

Martin, Estefania, et al. Impact of using interactive devices in Spanish early childhood education public schools, Journal of Computer Assisted LearningTomo 35, Edición 1. Se consultó el 20.5.19 en https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jcal.12305 Hattie, John. Visible Learning Infographic. Se consultó el 20.5.19 en https://visible-learning.org/2013/02/infographic-john-hattie-visible-learing/ Marzano, Robert. Educational Leadership. Noviembre de 2009, Tomo 67. Número 3. The Art and Science of Teaching / Teaching with Interactive Whiteboards. Se consultó el 20.5.19 en http://www.ascd.org/publications/educational-leadership/nov09/vol67/num03/Teaching-with-Interactive-Whiteboards.aspx